jueves, 23 de junio de 2016

FERVOR ESQUIZOFRÉNICO

Eras ese faro que terminó con el ocaso
que fundido a negro me impedía salir del laberinto,
que me hacía romper a llorar sin saber la razón.
Una vida llena de vidas que no son la mía
y que impedían que encontrara mi cuerpo,
mi rostro perdido entre la multitud,
en esa calle sin suelo, sin toma de tierra.

Siento en mí, un fervor esquizofrénico
al imaginar cómo será nuestro destino.
Un reloj fuera de control, sin tic ni tac,
pero con dos manecillas tocando el tambor.

Tu mirada me viste de esa perfección que yo no tengo,
con ese traje de superhéroe que sujeta mis heridas
y me prohíbe arrodillarme, si no es para coger impulso.

Vislumbro tus consecuencias con intensidad
cada vez que despierto por la radiación
que generan tus latidos cuando se desvanecen.

Sin esa piel que no es piel, ni es energía,
ni es coraje, ni es la mano escondida sobre la mía.
Es el miedo del no, la droga del sí, sus efectos,
el sabor infinito que termina de golpe,
en una adicción sin abrazos,
solo temblores sin sueños donde sujetarse.

miércoles, 30 de marzo de 2016

SIN SABERTE AL LADO -Fran Fernández y José González-

"Sin saberte al lado"
Letra: José González
Música y Voz: Fran Fernández
Fragmento del concierto que dio Fran Fernández en El Corrillo en Salamanca el pasado 26 de noviembre. Mil gracias Tania por las imágenes

FRAN FERNÁNDEZ ( y José González) 26-11-15 from Tania Ramos Gutiérrez on Vimeo.

viernes, 25 de marzo de 2016

RECUERDO

Mis pies descalzos arrastran la tristeza
sobre los restos de tu llanto
cada vez que te recuerdo.

En el fondo del cajón, la fotografía de dos cadáveres
que inventaron la libertad en una noche sin destino.

Escuché tu aroma susurrándome en los pulmones
hasta que mis vientos dejaron de gritar tu nombre.
Después de firmar a sangre, una tregua de nostalgias,
fuimos rostros disidentes, que perdidos el uno sobre el otro
vivieron en épocas inconexas.

Tiempo ha pasado ya, desde que la vela se extinguió,
solo la cera permaneció caliente,
latiendo, hasta sujetar tu mano antes de enfriarse.
Luego, un chasquido partió tu esperanza en pedazos.
Pedazos que volvieron a ser incandescentes
transformando tu amor en odio.

Mis pies descalzos arrastran la tristeza
sobre los restos de tu llanto
cada vez que te recuerdo.